Tienes ganas de jugar, hasta te has planteado comprarte la pala, pero no tienes con quién ir a la pista. Es probablemente la barrera más común para empezar, más que el dinero o el material — y por suerte también de las más fáciles de resolver, porque al jugarse casi siempre en grupo, el pádel tiene más formas de encontrar compañero que la mayoría de deportes.

Ligas y clases de tu club

Es la vía más directa: la mayoría de clubes organizan ligas sociales o "americanas" que emparejan a jugadores de nivel similar cada semana, precisamente para gente que no tiene grupo fijo. Apuntarte a clases grupales cumple una doble función — aprendes y, de paso, conoces a gente que está en tu misma situación.

Grupos y aplicaciones para encontrar jugadores

Muchas ciudades tienen grupos de WhatsApp, Telegram o comunidades en redes sociales organizados por zona o nivel donde la gente busca cuarto jugador para completar la pista. También existen aplicaciones específicas para encontrar compañero de pádel según tu nivel y disponibilidad — conviene mirar cuáles tienen más actividad en tu ciudad concreta antes de decidirte por una.

Tu entorno más cercano

Compañeros de trabajo

Proponer un partido después del trabajo es una de las formas más habituales de empezar un grupo fijo de pádel.

Amigos que ya juegan

Pregunta sin miedo si puedes sumarte alguna vez a su grupo — la mayoría de jugadores están encantados de completar cuarteto.

El propio club

El personal de recepción suele conocer a otros jugadores sueltos buscando cuarto y puede ponerte en contacto directamente.

Compite mientras encuentras tu grupo fijo

Mientras encuentras compañero habitual, puedes seguir con el pádel de otra forma: los minijuegos y el ranking de RetoPadel te dejan competir y medirte con otros aficionados sin necesidad de pisar una pista. Es una buena manera de mantener el gusanillo activo entre partido y partido, o simplemente de disfrutar del pádel en los días en los que no consigues cuadrar horarios con nadie.

Anímate a jugar aunque sea con desconocidos

Muchas parejas y grupos habituales de pádel empezaron precisamente así, jugando un partido suelto con gente que no conocían de nada. Si lo que te frena es la vergüenza de jugar mal delante de desconocidos más que la falta de compañero en sí, échale un vistazo a nuestra guía sobre cómo perder la vergüenza en tus primeros partidos.

Cuando ya tienes grupo pero falta uno

Otro escenario habitual: ya tienes tres jugadores fijos pero cuesta encontrar un cuarto estable. En ese caso suele funcionar mejor rotar entre dos o tres suplentes conocidos en vez de buscar siempre a alguien nuevo — así mantienes cierta continuidad de nivel y trato sin depender de una sola persona que, tarde o temprano, tendrá algún día no disponible.

Sigue aprendiendo

Una vez tengas grupo fijo, quizá os apetezca dar el paso y organizar vuestro propio torneo amateur entre amigos.

¿Quieres poner a prueba lo que sabes del pádel profesional?

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