El pádel tiene menos de un siglo de vida, pero pocas veces un deporte ha pasado tan rápido de ser una anécdota familiar a llenar pistas en medio mundo. Esta es la historia de cómo un frontón improvisado en una casa particular acabó convirtiéndose en el deporte de raqueta que más crece en España.

1969 Año de invención
Acapulco Ciudad de origen
Marbella Puerta de entrada a España
+30 Países con circuito organizado

De un jardín en México a un deporte con nombre propio

1
1969 — Nace en una casa de Acapulco

El empresario mexicano Enrique Corcuera adapta un frontón en su vivienda con paredes que devuelven la bola, para poder jugar sin necesidad de un terreno grande. Ese diseño cerrado es la semilla de todo lo que vino después.

2
Años 70 — El salto a España

Alfonso de Hohenlohe conoce el juego en México y lo lleva a Marbella, donde construye las primeras pistas en suelo español. Desde ahí empieza a extenderse por la Costa del Sol.

3
Años 80-90 — Llegan los clubes y las federaciones

El pádel deja de ser cosa de unos pocos clubes privados: se construyen instalaciones por todo el país, aparecen las primeras federaciones autonómicas y nacionales, y el deporte empieza a organizarse de forma seria.

4
Actualidad — Circuito profesional y expansión mundial

Hoy existe un circuito profesional internacional que recorre decenas de países, retransmisiones en abierto y millones de aficionados. España y Argentina siguen siendo las grandes potencias, pero el pádel ya se juega de forma organizada en los cinco continentes.

Dato curioso: las paredes no fueron un capricho estético — nacieron de una limitación real de espacio. Esa "restricción" terminó siendo la seña de identidad que distingue al pádel de cualquier otro deporte de raqueta.

Un mismo deporte, dos formas de vivirlo

España y Argentina llegaron al pádel casi en paralelo, pero con acentos distintos: en España creció muy ligado a clubes privados y a la costa mediterránea, mientras que en Argentina se popularizó antes en clubes de barrio, con una cultura de pista mucho más callejera y social. Esa doble raíz explica por qué hoy conviven estilos de juego algo distintos entre ambos países, pese a compartir las mismas reglas.

Por qué no deja de crecer

El pádel combina algo poco habitual: es fácil de empezar a jugar el primer día (las paredes perdonan muchos errores) pero ofrece muchísimo margen técnico y táctico para quien quiere especializarse. A eso se suma que se juega en parejas, lo que lo convierte en un plan social casi tanto como deportivo — y esa combinación es probablemente la explicación más sencilla de por qué sigue sumando pistas y jugadores cada año.

Sigue aprendiendo

Si quieres entender cómo se juega hoy en día, repasa nuestra guía de reglas del pádel, o descubre cómo funciona el circuito profesional en el que compiten los mejores jugadores del mundo.

¿Quieres poner a prueba lo que sabes del pádel profesional?

Jugar a PaDLE Jugar a ParejLE